
La conducta desafiante en niños y jóvenes puede ser el resultado de varios factores asociados que pueden desencadenar el comportamiento.
Una de las mayores causas de esta conducta es la falta de un método adecuado de manejo del niño o el adolescente de parte de los padres o los educadores. Como resultado el niño o joven se revela ante la autoridad como una forma de escapar de una tarea que no le es placentera, que es aburrida o bien no le da la posibilidad de ganar algo a cambio como por ejemplo tener la atención del adulto. Sin embargo es erróneo pensar que la conducta desafiante es aprendida, hay algunos otros factores desencadenantes.
Algunos factores que podrían desencadenar la conducta desafiante son:
Cierto temperamento y características cognitivas que les facilita emitir comportamientos agresivos y confrontativos.
Dificultades en el autocontrol y la autorregulación (Trastorno de Déficit de Atención). Los niños y jóvenes con estas características suelen tener mayor dificultad para regular la conducta y el comportamiento, sus respuestas son más emotivas y postergan el cumplimiento de tareas. Alrededor del 65% de los niños con Déficit de Atención predominantemente Hiperactivo presenta el Trastorno de Desafío como un trastorno asociado.
Características cognitivas y de temperamento similares en los padres.
Padres inexperimentados, inmaduros y temperamentales inconsistentes en sus estrategias de crianza.
Situaciones o eventos estresantes en el ambiente que generen inconsistencia.
Lo que nunca se debe hacer:
NO entre en una lucha de poderes en busca de ganar o decir la última palabra haciéndole sentir al niño o al joven que usted es quién tiene el poder.
NO promueva la argumentación o la discusión ante una situación específica con el fin de convencerle de lo que usted tiene la razón.
NO critique ni utilice comunicación agresiva.
NO confronte ni presione conductas o acciones en momento de crisis.
NO obligue al joven o al niño a remediar su conducta en momentos en que esté alterado o en crisis.
NO establezca castigos en momentos de conflicto.
NO pregunte por qué? (usted debe saber ya la respuesta)
Tome en cuenta que el objetivo de aplicar una estrategia no es ganar la batalla porque para ganar una batalla debe haber una pelea y aquí partimos de la expectativa de que lo que existe es más bien un problema que requiere de una solución donde todos salen beneficiados.
En una interacción de desafío el niño o joven busca sentir que gana, que tiene la última palabra, que tiene poder frente a las figuras autoritarias y que logra que el adulto o la persona que este siendo desafiada pierdan el control.
Las estrategias que favorecen la interacción son aquellas que le dan la oportunidad al niño o joven de sentir que ganan o que tiene cierto control sobre la situación pero dentro de los límites que se establecen sin caer en lucha de poderes o autoritarismos.
Para lograr una actitud favorable en el joven o el niño él o ella debe percibir que:
(Lo que no es aceptable es su conducta)
(A pesar de que ambas propuestas han sido presentadas por el adulto)
(En la intervención hay convencimiento)
(Cumplir las normas van en su beneficio)
Con respecto a la actitud:
Hágale saber las conductas positivas y refuércelas e ignore conductas negativas que no sean tan relevantes.
Promueva que el joven o el niño identifique el problema y las consecuencias en términos de su beneficio o daño personal.
Centre la intervención en el problema y la posible solución y no en el culpable.
No pierda tiempo en discusiones que se enfoquen en hacerle saber que él es el culpable (recuerde que por lo general no reconocen sus errores y culpan a otros)
Utilice la negociación presentando alternativas de solución, ofrézcale la opción de escoger entre ellas.
Presentar la solución como un desafío.
Déle indicaciones una a una de que podría hacer para lograr el desafío identificando las áreas de peligro.
Ayúdele a conocer sus reacciones y el costo de las mismas.
(autoconocimiento)
MI CONSEJO
Tener un hijo o un estudiante con está características es un reto pues muchas veces se hace difícil comprender sus actitudes y tolerar sus reacciones sin perder el control. Es muy importante aceptar y reconocer que este comportamiento tiene una causa específica y que las reacciones autoritarias de parte del adulto solo promueven reacciones negativas.
Po eso les aconsejo que no personalicen la conducta que tiene el desafiante, mantenga una actitud más racional, medite sus reacciones y defina su respuesta con estrategia evite reaccionar de manera emotiva y busque ayuda y orientación esta no es una conducta fácil de manejar y usualmente se cae confrontamientos que generan crisis y pueden hacerle caer en reacciones agresivas que luego no son fáciles de remediar pues afecta la relación y deteriora el vinculo.
Autora: Marina Peña