Maestro no puedes imaginar, cuanto me gustaría simpatizarte. Se que no es fácil lidiar con mi hiperactividad o captar mi atención, se que cuando me das una orden, muchas veces no la cumplo, como te gustaría que lo haga, pero maestro...¿me cortaras las alas?. Maestro si supieras, que yo tampoco entiendo porque no puedo ser igual que mis compañeros, igual a aquellos con los que te gusta hablar, hasta fuera de clase. Esos que miras con orgullo, miradas que ante mi corazón no pasan desapercibidas, porque las que diriges a mi son indiferentes. Si comprendieras que mi mala letra, no es para causarte mas trabajo del que ya tienes, pues aunque intento que mis manos respondan, y que con destreza manejen el lápiz, mi falta de motricidad me limita a tan solo darte esos supuestos garabatos, pero que para mi son letras.....¿Es por esto querido maestro, que cortaras mis alas?. Maestro se que te enfada, ver con la facilidad que comprendo una explicación, cuando te acercas a mi pupitre y con paciencia me hablas. Entonces cuando piensas que ya entendido nuevamente olvido aquel concepto, el cual es para todos, tan sencillo. ¿Y maestro, me cortaras las alas?. Maestro comprendo que no soy como todos y que tiendo hacer, más difícil que la mayoría, pero también anhelo volar, usar mis alas, aquellas destrezas que se que las tengo, porque todos posen una. Maestro talvez al mirarme sentado y recluido, en el ultimo asiento del aula, has movido tu cabeza con un pesimismo alarmante, al no comprender que es lo que podré realizar al crecer. Así es como cortas mis alas, como duele crecer sin alas, cuando uno ve que todos poseen las suyas, para volando llegar a sus sueños. Querido maestro, si me dejaras mis alas y me aceptaras como a cualquiera, si ya no me llamaras problema, no te imaginas hasta donde podrían, las alas de mis talentos llevarme a planear. Y te aseguro, un día te sentirías orgulloso, porque dirías... ese artista, ese científico, ese...ese hombre de bien esta ahí, porque fui el tutor que con su dedicación, aquellas alas hizo crecer y madurar. ¿Estimado maestro, aun me cortaras las alas...o serás el motor que me impulse, a despegar....? Gabriela Hirmas de Chiquíe (Extraído de Paso a Paso) |
lunes, 28 de junio de 2010
¿Maestro me cortarás las Alas...?
jueves, 24 de junio de 2010
Acompañamiento Psicopedagógico Durante las Vacaciones de Invierno

lunes, 21 de junio de 2010
¿ESTAMOS CREANDO NIÑOS HIPERACTIVOS?
Hay quienes hablan de un "mejor" y más acertado diagnóstico… otros de un sobrediagnóstico brutal… Mientras, el Trastorno por Déficit de Atención, con o sin Hiperactividad, sigue siendo un síndrome, (un conjunto de síntomas, no una enfermedad), que no tiene forma de demostrar su existencia por medio de prueba clínica alguna… Lo que lo convierte en vulnerable y expuesto en muchos casos a la subjetividad de médicos, padres y maestros…
Sin embargo, el TDA-H no es un trastorno "inventado", sino real. Y lo que preocupa a todos por igual es su elevada incidencia entre nuestros niños. Un número que no deja de crecer…
Sabemos que tiene una base genética, por lo que existe una predisposición que se transmite de padres a hijos. Pero esto no es por sí sólo determinante. Además confluyen elementos externos que actúan como detonantes del problema haciendo que éste se manifieste. Principalmente se trata de situaciones vividas durante el embarazo, el parto o la primera infancia.
Pero también se especula, lógicamente, con nuestro estilo de vida como agravante en niños que, de haber vivido en otros tiempos y otros lugares, no hubiesen sido diagnosticados con TDA-H. Y es que nuestro ritmo de vida y el entorno en el que crecen nuestros hijos, podría verse como un caldo de cultivo ideal para la ansiedad y los problemas de concentración…
"Nuestro mundo moderno está privando a los niños de desempeñar ocupaciones que son esenciales para su desarrollo físico, intelectual y emocional. Las prisas, la desestructuración de la familia, la falta de espacios verdes y la inseguridad de las calles son algunos de los factores que limitan la participación en actividades básicas para el desarrollo como son jugar al aire libre, experimentar con el entorno y descubrir el mundo de modo intuitivo." (Isabelle Beaudry "Tengo duendes en las piernas", 2008)
La terapeuta ocupacional Isabelle Beaudry, experta en Integración Sensorial, hace hincapié en que los niños apenas acceden ya a espacios naturales donde pueden jugar y experimentar físicamente con lo que los rodea. Las actividades de ocio de nuestros pequeños son principalmente sedentarias e individuales, las cuales aportan poco a su desarrollo global. Y los adultos tendemos a estructurar el tiempo libre de nuestros hijos con clases particulares y deberes, dejándoles muy poco tiempo para actividades creativas que ellos escojan libremente sin horarios ni programas dirigidos.
En este mismo aspecto insiste el doctor Jorge Ferré, experto en medicina del desarrollo: "Los niños necesitan moverse para poder desarrollarse, pero la evolución socioeconómica y cultural nos está llevando a construir un estilo de vida en el que la primera infancia no tiene lugar propio: los espacios cada vez son más reducidos y los programas escolares más densos." (Jorge Ferré Veciana y María del Mar Ferré Rodríguez "La otra cara de la hiperactividad", 2008)
Nuestras ciudades y nuestros horarios muestran poco respeto por la infancia. No dedicamos espacios y tiempo para ellos, exigimos a los niños que se adapten al mundo de los adultos, y esto tiene sus consecuencias…
Según el doctor Gonzalo Pin, director de la Unidad del Sueño del Hospital Quirón de Valencia, un 15% de los niños a quienes se atribuye un problema de hiperactividad (TDAH) padecen en realidad un trastorno del sueño. (Mujer.orange ,29 octubre 2008)
Este doctor explica que en los adultos la falta de sueño provoca somnolencia diurna, pero sin embargo, en los niños tiene un efecto contrario, haciendo que se muevan más, se muestren irritables y tengan menos concentración y un peor rendimiento escolar.
Gonzalo Pin nos recuerda que España es uno de los países en los que en los niños se acuestan más tarde porque "los niños se acoplan a los horarios de los padres, cuando debería ser al revés".
Además de nuestro rimo de vida, hay mucho más a nuestro alrededor que puede estar incidiendo en el TDA-H…
Noroeste.com (15 noviembre 2008) publica las siguientes declaraciones del especialista en medicina ambiental y otorrinolaringología , Javier Hernández Covarrubias: "El déficit de atención y la hiperactividad ha aumentado un 400 por ciento en los últimos 20 años… esto se debe a la susceptibilidad genética y la influencia del medio ambiente que está muy contaminado".
"Tenemos que cambiar nuestra manera de vivir, tenemos que ser más ecológicos por un lado, desintoxicarnos por otro, no usar químicos, tener cuidado con los hongos y las ondas electromagnéticas, y lo segundo que podemos hacer es nutrirnos bien con alimentos orgánicos, antioxidantes y ácidos grasos esenciales".
A continuación explica que los productos químicos tienen una afinidad por la grasa y que es precisamente el cerebro el órgano que se compone de más cantidad de grasa. Por esta razón es el cerebro el que más químicos contiene en un momento dado, razón por la cual puede un niño cambiar de comportamiento, mostrar falta de atención o hiperactividad.
Un estudio publicado en el "Journal of Attention Disorders" demuestra cómo los niños responden mejor a pruebas de concentración y de atención después de caminatas de 20 minutos en pena naturaleza. (Bebés y más , 24 octubre 2008)
Para las autoras del estudio, titulado "Children With Attention Deficits Concentrate Better After Walk in the Park", la naturaleza no reemplaza a la medicación o a las terapias cognitivas y conductuales, pero sí que obtiene efectos comparables en los resultados de los tests de atención. Por lo que, a pesar de no ser una cura para el TDA-H, sí puede considerarse una herramienta más.
Lo que queda bien claro es que los niños necesitan moverse para desarrollarse adecuadamente y es de lamentar que dispongamos de tan pocos espacios verdes en nuestras ciudades y que los patios de los colegios estén, en su mayoría, desprovistos de columpios, toboganes, barras de las que colgarse… donde puedan nuestros hijos desarrollar su motricidad y por lo tanto, su inteligencia.
Sally Goddard ("Reflejos, Aprendizaje y Comportamiento", 2005), nos habla también de la importancia del estímulo vestibular que se produce cuando el cuerpo del niño está en movimiento: "La hiperactividad y el déficit de atención pueden ser dos signos de inmadurez de la función del sistema vestibular. Como padres y profesores, tendemos a implorar que nuestros niños hiperactivos se "estén quietos" y "se sienten bien". Se ha comprobado que a los niños hiperactivos que se les permite dar vueltas durante 30 segundos en ambas direcciones, muestran un aumento de su límite de atención de 30 minutos después del ejercicio, lo que nos sugiere que necesitan estimulación vestibular para "poner su cerebro en marcha"".
Por último, Gladys Veracoechea ("El déficit de atención sin fármacos", 2008) menciona una cuestión que considero importante a tener en cuenta por parte de los profesores de niños con trastornos de la atención e hiperactividad: "Nunca castigue a un niño con TDAH dejándole sin recreo, ya que ésta es una actividad indispensable para que él camine, corra y juegue libremente saciando su necesidad motora. Usted observará como docente que si le deja sin recreo, en el transcurso de las actividades posteriores el niño se mostrará más hiperactivo. Además, se trata de una penalización que por lo general les afecta mucho desde el punto de vista emocional."
Ojalá todas estas evidencias nos sirvan para replantearnos lo que estamos haciendo los adultos con nuestros niños. Tenemos grandes expectativas y esperamos mucho de ellos, pero es necesario tener en cuenta que los resultados dependen directamente de lo que nosotros les ofrezcamos y de las oportunidades que les demos para lograrlo.
miércoles, 16 de junio de 2010
"JORGE NO LEE COMO LOS DEMÁS". INTERPRETACIÓN DE LA OPTOMETRÍA COMPORTAMENTAL
En esta entrada Rosina Uriate en su blog ESTIMULACIÓN TEMPRANA Y DESARROLLO INFANTIL, explica con palabras sencillas el problema que muchos niños tienen en el colegio en la etapa de aprendizaje de la lectura.Como no lo habría conseguido explicar mejor, os dejo aquí el testimonio íntegro de una madre:
Una tarde cualquiera en la consulta de Carlos…
- Madre de Jorge: “Buenas tardes.” 
- Carlos: “Hola, buenas tardes. ¿Así que este chavalote es Jorge? Estás muy alto, ¿no estabas tú en segundo de primaria?”
- Jorge: “Sí.”
- C: “Pues seguro que eres el más alto de tu clase.”
- J: “Casi, Andrés me gana.”
- C: “¿Te gusta el cole?”
- J: “No mucho… Me cuesta leer, es muy difícil y la profe me riñe porque lo hago muy despacio y me equivoco siempre.”
- M: “Leo con él todas las tardes, pero acabamos los dos agotados después de leer tan sólo unas pocas líneas. Conoce bien las letras, pero no acaba de soltarse a leer y cada vez va más atrasado en clase. La profesora está preocupada y nosotros también. Hace poco le llevé a un oftalmólogo y nos dijo que el niño ve estupendamente. Pero una amiga me aconsejó que viniéramos para que le echaras un vistazo.”
- C: “Habéis hecho bien, vamos a echar ese vistazo. Siéntate aquí Jorge, y dime qué letras ves allí iluminadas en la pared…”
- J: “M”
- J: “B”
- J: “S”
- …
- C: “Muy bien, ésta ha sido fácil. Las letras han aparecido una por una. Vamos a ver qué pasa cuando salen todas juntas…”
- J: “M, B, …(silencio)”
- M: “No lo entiendo, él las conoce perfectamente, ¿por qué no las dice?”
- C: “Jorge no tiene problemas de agudeza visual, ve perfectamente y conoce las letras por eso las dijo todas cuando aparecieron por separado. Lo que pasa es que sus ojos no trabajan bien realizando los movimientos sacádicos, que son las fijaciones a saltos de izquierda a derecha que son necesarias para la lectura. Le cuesta hacer estos saltos de una letra a otra, a la segunda letra se ha cansado ya del esfuerzo y no ha podido seguir. Vamos a seguir haciendo más cosas a ver qué tal…”
- C: “Jorge, mira la punta de este bolígrafo mientras yo lo muevo delante de tu cara. No dejes nunca de mirarlo, ¿vale?”
- J: “Vale.”
- C: “Lo estás haciendo muy bien, este boli se mueve mucho. No dejes de mirarlo y dime, ¿cómo te llamas?”
- J: “Jorge”
- C: “Bien, ¿y cuántos años tienes?”
- J: “Ahhh… (deja de mirar el bolígrafo para contestar)… Siete”
- M: “Jorge, ¡has dejado de mirar el bolígrafo!”
- C: “Sí, es capaz de realizar movimientos horizontales, verticales, diagonales y circulares con los ojos siguiendo un punto móvil, pero esto le supone tal esfuerzo y concentración que no puede contestar a preguntas sencillas a la vez. Por esto no podrá entender lo que está leyendo. Aunque adquiera la mecánica de la lectura, no podrá comprender el texto.”
- M: “¡Es increíble! Ahora queda claro porque le cuesta tanto leer…! Una cosa más, antes de que se me olvide… él a veces dice que las letras se mueven cuando lee.”
- C: “Sí, por lo que veo, Jorge tiene una pequeña foria. Es algo así como un estrabismo, pero no se nota exteriormente. El cerebro debe ser capaz de fundir con comodidad las dos imágenes de los dos ojos y crear una sola. Jorge lo hace, pero con mucho esfuerzo, por lo que se cansa, y cuando esto ocurre deja de ver una sola imagen y las letras se mueven.”
- M: “¿Y qué podemos hacer?”
- C: “No te preocupes, os voy a dar unos sencillos ejercicios. Es como una gimnasia ocular. En unos pocos meses Jorge estará como nuevo y listo para leer. Os daré cita para dentro de dos meses y entonces decidiremos si hay que seguir o lo dejamos ya ahí.”
- M: “Muchísimas gracias, hasta entonces.”
- C: “Adiós. Y no te olvides de hacer los ejercicios todos los días.. ¿eh, campeón?”
- J: “No me olvidaré, lo prometo.”
Esta conversación es real, aunque los diálogos no han sido reproducidos de forma exacta. Jorge tiene otro nombre, pero es un niño real, que después de dos meses sólo necesitó otro mes más de reeducación ocular para ponerse a la altura de sus compañeros de clase en cuanto a lectura se refiere. Al cabo de dos años volvieron a ver a Carlos pues las letras de nuevo se movían cuando él se sentía cansado o algo débil. Volvieron al programa de ejercicios durante otros dos meses y fue dado de alta definitivamente.
Carlos también es un personaje real, y ése es su verdadero nombre. Esoptometrista y muy bueno, por cierto.
El oftalmólogo es un médico que se ocupa de la salud ocular y del órgano del ojo en sí. Nos dirá si los ojos de nuestros hijos son sanos, o si sufren de miopía, etc. El optometrista, en cambio, es el profesional que se dedica al estudio del funcionamiento del ojo. Es esencial que los ojos funcionen de forma adecuada y cómoda para que los niños puedan leer sin realizar un esfuerzo añadido y con resultados considerados óptimos. Esto no es lo habitual en los niños que muestran problemas de inmadurez en su sistema nervioso, por lo que se hace necesaria la visita al optometrista en todos los casos de niños con dificultades, sobre todo los que las acusan en las tareas escolares.
Esta entrada puede tomarse como una 'petición' hacia tantos profesores que no reconocen el esfuerzo que muchos niños hacen diariamente en el colegio. Para que no infravaloren su trabajo, su tesón y su capacidad para un futuro. Para que no minen su autoestima diciéndoles que no sirven para estudiar.Muchos de esos niños con más esfuerzo que los demás, consiguen labrarse un futuro, pero todos aquellos que no lo consiguieron posiblemente fue porque “se creyeron lo que les dijeron” y no demostraron que no era verdad.
Respetemos el primer DERECHO VISUAL DEL NIÑO:
“El derecho a que no se burlen de él, le cataloguen de ‘vago’, ni menosprecien su esfuerzo, simplemente porque no consiga llegar al nivel de sus compañeros, y sin que los mayores lleguen a valorar que pueda tener un problema visual causante de su comportamiento.
El derecho a que nadie le haga sentir inferior por el simple hecho de padecer un problema visual tratado no tratado. Por tanto, el derecho a que si tiene un problema visual que afecta a su rendimiento escolar, sea detectado lo antes posible y reciba el tratamiento visual más adecuado a él.”
miércoles, 9 de junio de 2010
ESTIMULAR LA MOTRICIDAD FINA
De todas maneras el desarrollo de la motricidad fina es progresivo como todo en el desarrollo; va de proximal a distal, es decir que primero debemos desarrollar movilidad en los hombros, luego en los codos, luego en la muñeca y por último en los dedos. Si este orden no se da y de una vez pasamos a que escriban en el cuaderno, seguramente habrá dificultades.
¿Qué Ejercicios Se Pueden Realizar?
Pueden jugar con plastilina, hacer plastilina casera, jugar con arcilla, hacer movimientos con los brazos, manos y dedos.
De todas maneras si es importante un acompañamiento externo y conjunto con la maestra del cole.
martes, 1 de junio de 2010
El Rol de las Emociones en el Aprendizaje

Los padres constituyen la fuente primaria de los hábitos emocionales de sus hijos. Estos hábitos emocionales predicen, previenen o preparan el terreno para la satisfacción académica justo como forjan conexiones satisfactorias o desalentadoras con el mundo exterior. Aquellos niños cuyas experiencias han fomentado el optimismo, llevan consigo ese hábito al salón escolar.
La motivación proviene de la confianza, la cual, a su vez, es producto de la competencia. Desglose los nuevos desafíos en componentes manejables. Desde montar bicicleta hasta aprender un idioma nuevo, monitoree el progreso, apoye el esfuerzo, celebre las nuevas habilidades y déle al niño la oportunidad de exhibirlas.
La curiosidad prospera ante oportunidades para tomar riesgos con las ideas y disfrutar tanto del desorden de las preguntas como de la precisión de las respuestas. La curiosidad se extingue cuando la imaginación, el buen humor y el riesgo son considerados sospechosos.
Descubra lo que su hijo hace bien y aparte tiempo, recursos monetarios y energía psicológica para las cosas buenas. Las debilidades sin apoyo causan dolor, pero el talento que no se ejercita produce picazón.
Gran parte de la educación se produce en comparti-mientos y se almacena en cajones. Los padres pueden contrarrestar esto ayudando a los muchachos a relacionar las experiencias con palabras, las palabras con imágenes, las imágenes con música y tejiendo una red vital con las ideas y los acontecimientos
Elabore un portafolio para cada hijo. Pídale al niño llevar un diario (con palabras o imágenes). Registre la estatura de cada uno en el marco de la puerta. El domingo por la noche, antes de irse a la cama, pídale a sus hijos nombrar una cosa que hicieron esa semana por primera vez. No tiene que ser algo exótico o costoso: Caminé dos millas, Hice una torta, Escribí una poesía sobre mi equipo de béisbol. Haga Ud. lo mismo. Sirva de modelo.
Los padres deben ofrecer apoyo para las flaquezas, alegría para el alma, ayuda para organizarse, y oportunidades para desarrollar el talento y reforzar el carácter.
