martes, 1 de junio de 2010

El Rol de las Emociones en el Aprendizaje

Refuerce hábitos emocionales positivos
Los padres constituyen la fuente primaria de los hábitos emocionales de sus hijos. Estos hábitos emocionales predicen, previenen o preparan el terreno para la satisfacción académica justo como forjan conexiones satisfactorias o desalentadoras con el mundo exterior. Aquellos niños cuyas experiencias han fomentado el optimismo, llevan consigo ese hábito al salón escolar.

A continuación se presentan seis buenas prácticas para ayudar a los padres a reforzar las emociones positivas:

Promueva la motivación
La motivación proviene de la confianza, la cual, a su vez, es producto de la competencia. Desglose los nuevos desafíos en componentes manejables. Desde montar bicicleta hasta aprender un idioma nuevo, monitoree el progreso, apoye el esfuerzo, celebre las nuevas habilidades y déle al niño la oportunidad de exhibirlas.

Estimule la curiosidad
La curiosidad prospera ante oportunidades para tomar riesgos con las ideas y disfrutar tanto del desorden de las preguntas como de la precisión de las respuestas. La curiosidad se extingue cuando la imaginación, el buen humor y el riesgo son considerados sospechosos.

Nutra el intelecto, el talento y la competencia
Descubra lo que su hijo hace bien y aparte tiempo, recursos monetarios y energía psicológica para las cosas buenas. Las debilidades sin apoyo causan dolor, pero el talento que no se ejercita produce picazón.

Fomente las conexiones
Gran parte de la educación se produce en comparti-mientos y se almacena en cajones. Los padres pueden contrarrestar esto ayudando a los muchachos a relacionar las experiencias con palabras, las palabras con imágenes, las imágenes con música y tejiendo una red vital con las ideas y los acontecimientos

Monitoree el crecimiento
Elabore un portafolio para cada hijo. Pídale al niño llevar un diario (con palabras o imágenes). Registre la estatura de cada uno en el marco de la puerta. El domingo por la noche, antes de irse a la cama, pídale a sus hijos nombrar una cosa que hicieron esa semana por primera vez. No tiene que ser algo exótico o costoso: Caminé dos millas, Hice una torta, Escribí una poesía sobre mi equipo de béisbol. Haga Ud. lo mismo. Sirva de modelo.

Acepte las consideraciones especiales
Los padres deben ofrecer apoyo para las flaquezas, alegría para el alma, ayuda para organizarse, y oportunidades para desarrollar el talento y reforzar el carácter.

Los hábitos emocionales positivos, que emanan de estas mejores prácticas, ayudarán a sus hijos a afrontar los retos con optimismo y vigor y responder a las demás personas con franqueza y alegría.

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